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Digital health and healthcare organisation strategy: four views, one vision.

Article posted on: August 15th, 2016 in the HIMSS Europe blog. Revised August 30th, 2016. Reposted with permission of HIMSS Europe.

The role of healthcare CIOs has been changing in recent years.

Initially they were a sole system’s Kerberos that was refractory to any kind of innovation, with a mindset limited to solve administrative, financial tasks.

Now, they have a more global mindset, watching over the whole organisation, and have taken on the role of the CEO’s right hand man. They are switching the focus of IT systems and services from being cost centers to being profit centers. They are conscious that their work impacts the way care is delivered and how patients / customers perceive quality of service.

But the challenges are increasing: the next step is ensuring that IT-related activities fit healthcare organisation strategy. It is key that these activities are fully aligned with the strategy defined by top management.

How can this be done?

Aligning IT with the organisation’s strategy
Let me introduce the concept of the balanced scorecard. The balanced scorecard is a way to align the entire organisation to the strategy and also to measure their performance. First described by Robert S. Kaplan and David P. Norton in the article, “The balanced scorecard – Measures that drive performance”, in the Harvard Business Review January-February 1992 issue. It was seen as revolutionary back then, because they were the first to say “what you measure is what you get”.

The balanced scorecard is defined as a set of measurements that give top management a fast, but comprehensive view of the business. And Kaplan and Norton point out that the operational measures drive financial performance.

Let me adapt it for a classical healthcare CIO role.

Courtesy of Costaisa Group ®

For them, a balanced scorecard offers a view on performance from four different perspectives: Production & Innovation, People, Customers & Patients and Financial. The healthcare CIO needs to focus on getting the best performance in each one of these areas.

Let me step into the shoes of a healthcare CIO for a moment.

Production & Innovation 
In this area we could identify for example EPRs, telemedicine and fully integrated tele-monitoring systems. We should work to avoid isolated information silos and we should be focused not only on recording data correctly but also on how to extract knowledge from this data, too. 

Initiatives such as programs to improve delivery of service to e-patients, practice communities to empower GPs, and data mining systems that could deep dive into our data repositories (big data), or perhaps programs to explore local patient behaviour in social networks that can be filtered for our community. 

This could also include, all the activities related to innovation and the different approaches to it, and could even consider searching “put-to-market” scenarios. 

People 
Our healthcare professionals. Our most valuable asset. We should empower them by promoting a culture of collaboration, across departments, with the aim to share knowledge. We should unlock the incredible power of corporate social networks. 

We could improve the visibility of our healthcare professionals helping them to build strong digital identities, through professional networks like LinkedIn, social networks like Facebook and Twitter, even supporting them in the creation of a strong professional blog ecosystem. 

It’s the best way to involve our healthcare professionals; without them, its impossible to avoid failure. 

Customers & patients 
We should improve the communication channels between patients and the healthcare organisation. And that means all channels. Social networks is a crucial part of this. 

A strategy of starting conversations via social networks is a necessary first step. Every citizen should be able to ask us using the communication channel they prefer and need to be answered in a very short time. The use of apps, mobile devices, and even the possibility to ask our professional’s anonymous questions should be considered. 

Financial 
Who pays the party? Because It’s necessary to know how to finance it. Donations? Corporate responsibility? Government funds? Advertising? 

The only limit is our imagination. 

Footnote 
CIOs should be prepared to play a determinant role in their healthcare organizations. They have got a well-trained mind. They are able to deploy paperless scenarios (and not only at a clinical level, trust me). They have got entire healthcare processes in their heads. The consequence should be better delivering of care, along with a better and more collaborative way to deliver it. 

Having a CIO’s unique view of the whole healthcare organization is the key for success. 

This is one of topics to be discussed at the new HIMSS Europe World of Health IT (WoHIT) Conference & Exhibition which will be taking place on 21–22 November 2016 in Barcelona, Spain (www.worldofhealthit.org).

Tribulaciones de un paciente informático.

Sometido a la prueba de potenciales
evocados troncocerebrales.
Hoy os explicaré las tribulaciones de un informático convertido en paciente que experimenta en sus carnes el funcionamiento de un sistema de información hospitalario. Y ese soy yo.

Empezaremos diciendo que me sometí a la revisión médica de Doctoralia. Para algunos las revisiones médicas laborales les puede suponer una molestia innecesaria. Para otros, les dan tan poco valor que prefieren no hacerlas.

A mí la revisión médica de empresa me ha salvado la vida.

Se detectaron una serie de problemas para los que tendría que acudir a varios especialistas, así que como persona metódica que soy, me dispuse a hacerlo usando los servicios de una conocida clínica privada barcelonesa.

Debo decir que hasta ahora no había hablado de mi estado general de salud. Pero en esta ocasión, y dado que mis repetidas visitas a la clínica han generado una cierta alarma, explicaré algunas cosas.

Me han visto cuatro especialistas diferentes y me han hecho once pruebas diagnósticas... Alguna de ellas me está haciendo cavilar sobre cómo se puede solventar algunas de las incomodidades que los pacientes debemos soportar.

Cabe decir que cuando accedí por primera vez a la clínica estaban en plena implantación del sistema de información, para ser más concretos un cambio de versión. Los primeros días en los que acudí fueron de locura: colas delante de los mostradores, y de vez en cuando el consabido "el sistema se ha colgado. Lo siento, no le podemos dar hora".

Diré que, en general, en las colas en las que participé sí que hubo algún runrún, pero ninguna escena de malos modos y gritos, cosas que en otras implantaciones sí había observado.

Pero poco a poco el sistema se fue estabilizando en los días sucesivos, y ya no tuve más problemas en el mostrador.

Otra historia es ya dentro de la consulta, en la que observé un grado variable de uso del sistema de información. Encontré que en medicina interna y cardiología hacían un uso integral del sistema -incluso me encontré con un equipo de ECG con el que había lidiado en el proyecto de Perú conectado a la HCE- mientras que ORL hacía un uso parcial y en neumología no se usaba.

En el caso de ORL, la profesional que me atendió usaba la HCE para el registro, así como para la captura de los datos del audiómetro, pero en cambio, en la siguiente visita, en la que me tenían que hacer unos potenciales evocados troncocerebrales, el técnico que me tenía que hacer la prueba -miembro del equipo ORL- no tenía acceso a la HCE del médico, con lo que me tuvo que repreguntar parte de mis antecedentes. Manifesté mi extrañeza, y me dijo que era lo habitual.

En neumología el PC estaba apagado. Reconozco que cuando me empezó a historiar -en una hoja de papel en blanco- perdí la paciencia (llevaba horas allí, tres visitas, cuatro pruebas diagnósticas, repitiendo cada vez la misma historia) y acabé diciendo que por favor se mirase los datos del sistema, que ya había repetido los mismos datos varias veces la misma tarde. El médico me miró sorprendido. Por supuesto, pedí disculpas.

En cuanto a diagnóstico de la imagen, una de las pruebas que me hicieron fue un TC de tórax -cuyo resultado provocó la peor Navidad de mi vida-. En la HCE constaba que soy alérgico al contraste, y sin embargo, tuve que volverlo a comunicar. Me pidieron para realizar el TC una Rx reciente -tenía hecha una en el mismo centro, de una semana atrás. En teoría esa placa, aunque yo la tenía impresa, debería haber estado almacenada en el PACS, la podrían haber recuperado y sin embargo... la tuve que traer. Misterios de la técnica.

Para un informático es bueno ponerse en la piel del paciente, "el que padece" -porque en aquel momento lo es- para poder comprobar de primera mano las molestias y vaivenes que puede ocasionar un sistema de información en los primeros días tras del arranque.

Pero hay aún una lección más valiosa, visto el uso variable de la HCE en ese centro... ¿Qué se ha hecho mal? Es una pregunta para la dirección del centro, para el equipo de sistemas, para los implantadores, y sobre todo, para los profesionales. 

¿Diseño? ¿Gestión del cambio? ¿Inercia?

¿Qué?

Como se deja traslucir en los párrafos anteriores, aunque la calidad percibida de la atención médica es muy alta, probablemente puntuaría menos de lo que debiera debido a los problemas que experimenté con el uso que hacían los profesionales del sistema.

En un momento en que las entidades aseguradoras, entre otros parámetros, miden el grado de satisfacción del cliente, el sistema de información es un flanco estratégico que no cabe descuidar y que tiene un impacto directo en la calidad de la atención.

Actitudes.

HIMSS CIO Summit, Michiel Sprenger, NICTIZ.
Seguro que esta imagen os recordará cosas: son las diferentes actitudes que adoptan nuestros queridos usuarios cuando se implanta un sistema de información clínico. Como podéis observar, quedan retratadas soberbiamente en la ilustración...

¿Y tú, de quién eres?

25 aniversario.

Con Cristina Surroca, en una implantación...
Sólo tengo dos hijos profesionales, y Cristina es una de ellos.
El 21 de agosto hizo 25 años que empecé a trabajar en proyectos TIC en el sector sanitario... Para los que no lo sepáis, inicié mi andadura profesional primero como soporte post-venta en un importador de ordenadores personales, luego en la programación de un ERP, para pasar a diseñar sistemas de control de procesos industriales y de ahí salté al área veterinaria.

Programar sistemas en los que se introducían el tanto por ciento de materia grasa y el precio por litro, para calcular la cantidad de leche que podía dar una vaca de raza frisona en sus tres periodos de lactación, y que además calculase la fórmula con los nutrientes que se les tenía que dar para llegar a la producción estimada...

Pasar de los animales a los humanos no fue tan complicado, creedme.

En este tiempo en el que, literalmente, he vivido rodeado de batas blancas, he participado en 68 proyectos de implantación, diseño, consultoría estratégica, business intelligence, telemedicina... he trabajado para diferentes empresas y sí, fui emprendedor y tuve mi propia empresa.

Triunfé, caí, fracasé, me equivoqué, aprendí...

Quiero deciros que mucho de lo que sé se lo debo a grandes profesionales -la mayoría mujeres- que no dudaron en ningún momento en compartir su conocimiento conmigo; que no temieron en contestar ninguna de mis preguntas; que eliminaron en mí el miedo al error. Muchas veces digo que he cabalgado a lomos de grandes profesionales -no quiero que suene de ningún modo peyorativo-, pero es verdad: aprendí a compartir, a trabajar en equipo, y a dar, por norma, mucho más de lo que se me pedía.

No me siento cansado, ni mucho menos: las ganas de aprender, de hacer, de compartir siguen ahí, intactas... recordad, los viejos rockeros nunca mueren.

Tengo un pensamiento recurrente: soy el último de una estirpe. Algún día, con tiempo y distancia, os explicaré el porqué de esta ideación.

También está el blog: 183.000 visitas en estos casi seis años, y con un ritmo actual de casi 4000 páginas vistas mensuales... el post más leído, con casi 37.000 visitas, "La magia de un abrazo". Como curiosidad, se me lee más en USA y en China que no en España.

Gracias a todos por haberme acompañado durante este tiempo. Gracias también a quienes se han quedado en el camino. Gracias a mis allegados, a mi familia, a mis hijas, a todos aquellos a los que quiero con toda mi alma, por estar, por ayudar, por compartir, por consolar... por amar en el más amplio sentido de la palabra, pues no hay dicha mayor que amar y ser amado. 

Gracias también a ti, queridísimo lector, por acompañarme en este momento tan especial para mí.

P.D.: La organización del 8º Chapter de Health 2.0 BCN, en atención a mi efeméride, me ha permitido dar una charla en el transcurso de este evento, que se celebrará el 19 de septiembre en Barcelona.

Además me han permitido elegir al resto de ponentes, que bajo el leitmotiv "Innovación en TIC y Salud", participarán también en el evento. No puedo revelar aún quienes serán, pero creo que pronto podremos desvelar el misterio. Sólo os puedo adelantar que son los mejores -sin duda- en su campo, que no os dejarán indiferentes y que, desde luego, son mucho más interesantes que yo.

Al acabar el chapter, como ya es tradicional, habrá un tiempo de aperitivo y de networking. Estaré encantado de que me acompañéis ese día. Estáis todos invitados. Os podéis inscribir aquí.

Os espero a todos y a todas. 

Un cuento sobre un consultor.

Érase una vez, en una empresa que no es ni tiene nada que ver con la organización para la que trabajo… 

Así empiezan los cuentos, ¿verdad? Hoy toca uno para consultores. 

Pues eso, “Érase una vez…” 

Había un consultor que estaba absolutamente dedicado a su trabajo y casi había dedicado su vida a dar valor a todos los proyectos en los que intervenía. Trabajaba y trabajaba, y trabajaba más, hasta que por una serie de circunstancias, se dio cuenta, mirando a su alrededor, que las cosas no marchaban bien. 

Los proyectos se gestionaban por imposición, la interlocución con el cliente tendía a ser nula, y el estilo de dirección tendía a ser despótico. No había comunicación entre dirección y empleados, y si mucho sufrimiento por parte de éstos últimos, así que empezaron a buscar otros horizontes y comenzaron a cambiar de empresa. La dirección claramente prefería no enterarse del problema. 

Así que nuestro protagonista pensó que había que hacer algo. Como buen consultor, empezó a mirar a la compañía no como el lugar donde trabajaba sino como cliente que necesitaba análisis y consecución de valor. Tras una sesión de trabajo en la que algún miembro de la dirección perdió claramente el rumbo, nuestro protagonista decidió enviar un email con un conjunto de preguntas clave, dirgido a los tres primeros niveles de decisión de la compañía. 

Esperó pacientemente una respuesta que nunca llegó… o al menos esto pensaba. Si notó que el trato con los niveles ejecutivos había cambiado con respecto a él…y después de hacerle renunciar a parte de sus vacaciones para liderar funcionalmente el arranque de un hospital -record mundial: de 18 meses tiempo medio de implantación y arranque a 3 semanas de trabajo non-stop- con un equipo que en algún momento fue de 8 personas, ve como le obligan a renunciar a otra parte de sus vacaciones para no hacer nada. 

Esto fue agotando la paciencia de este consultor, pero a diferencia de sus ex-compañeros, él tenía una misión: debía continuar con el proyecto al que estaba ligado pues su compromiso era a partes iguales con la compañía y con el cliente. 

Hasta que llegó un día en el que recibió un email en el que le convocaban, junto a otros, asistir en una ciudad, a 300 Km de donde vivía, a un kick-off en el que se iba a presentar el nuevo organigrama de la compañía y se invitaba a expresar su opinión, si procedía. 

Así pues, nuestro protagonista cogió su coche y se dispuso a asistir a dicha reunión. Al llegar, se sentó en la mesa, y esperó pacientemente a que presentaran la nueva organización. Cuando acabó la exposición del Director General, nuestro pobre consultor estaba lívido, pues la nueva organización no hacía sino acentuar los problemas que él, a su nivel, había detectado. 

Cuando el Director General dijo las palabras “si tenéis alguna pregunta o sugerencia, ahora es el momento…” no se lo pensó dos veces y dijo algo así como “me gustaría poner en crisis este organigrama”. Se hizo un silencio sepulcral y nuestro consultor fue invitado a exponer su punto de vista. 

La tensión se podía cortar con un cuchillo cuando nuestro protagonista se acercó a la cabecera de la mesa para poder exponer su punto de vista sobre el organigrama proyectado. Su intervención no duró más de dos minutos, pero cambió para siempre su vida y la de algunos de los que estaban en la mesa. 

Expuso su punto de vista, razonó los cambios que él proponía y cambió la parte superior del organigrama, tanto, que aunque rápido de reflejos, sobre la marcha, lo corrigió, durante 5 largos segundos la Vicedirectora General había quedado fuera del organigrama. Hubo una cierta irritación por parte del Director General, pero aparentemente nadie le dio importancia. 

En el viaje de vuelta, que en el que iba acompañado por otro consultor tan experto como nuestro protagonista, le dijo: 

-”Amigo consultor, espero que entiendas que te has inmolado delante de toda la compañía.” 
-”Ya lo sé, pero yo tenía que hablar, sentía que era el momento de hablar y lo he hecho.” 

Y los problemas se acentuaron, tanto que nuestro amigo consultor se pasó varios meses sentado delante de un ordenador sin tareas que hacer. Se dio cuenta que era una maniobra para que por voluntad propia abandonara la compañía… 

Pero él tenía su misión. Así que hizo lo que nadie esperaba que hiciera: Se dedicó a apoyar a sus compañeros y a trabajar para ayudarles, en suma, para hacerlos mejores. No le fue fácil, pues había una consigna no escrita de no pedir ayuda a nuestro amigo, pero como más sabe el diablo por viejo que no por diablo, fue detectando los puntos débiles de sus compañeros y reforzándolos con su consejo y experiencia. 

Esto no pasó inadvertido a ojos de la dirección, pues realmente pensaban que su comportamiento había sido para entorpecer la marcha de la compañía y lo que empezaban a ver es que realmente este consultor lo que quería era aportar valor y hacer crecer a la organización. 

Pasaron las semanas y llegó un día en el que el presidente de la empresa llamó a nuestro amigo, y éste pensó “bueno, carta y talón… ¡qué le vamos a hacer!”. Lo que se encontró fue que mirándole muy fijamente el presidente preguntó: 

-”¿Estás con nosotros?” 
-”Nunca he dejado de estar con vosotros”, respondió. 

A partir de ese momento empezaron a cambiar las cosas… Hasta que un dia se anunció un proceso de coaching en la que nuestra vicedirectora general, abandonaba el cargo para pasar a ser coach… y su primera cita fue con nuestro amigo. 

El consultor estaba un poco inquieto, pero como persona madura con experiencia, decidió tranquilzarse y pensó: “lo máximo que puede pasar es que me despida…”. Cuando entró en la habitación donde se iba a celebrar la sesión, notó que la coach estaba mucho más nerviosa que él. 

De nuevo, hizo lo que no se esperaba que hiciera: nuestro amigo le dijo a la coach que venía a escuchar, con humildad, que habían tenido sus diferencias, y que sentía que había llegado el momento de enterrar el pasado y trabajar juntos. La coach contestó: “pues no sabes el peso que me has quitado de encima”. Y empezaron a hablar… y la coach empezó a escuchar… y al final ambos descubrieron que estaban mucho más alineados de lo que en un principio parecía. 

El coaching desapareció… y la coach volvió a ser Vicedirectora General… y el organigrama del kick off desapareció, sustituido por un organigrama que en un 95% era el que nuestro consultor había descrito. Aunque no cambió su categoría profesional, a nuestro consultor se le pedía constantemente opinión por parte de los máximos niveles ejecutivos. Terminó lo que él consideraba su misión, y cuando lo vinieron a buscar de otra empresa con la promesa de nuevos retos profesionales, no lo pensó: aceptó. 

Jamás en la historia de la organización se había dado el caso de que la dirección quisiera estar presente en los actos de despedida, ni en la videoconferencia con sus compañeros de los servicios centrales, ni en la oferta de que si se aburría en la otra empresa, siempre podía volver con honor, ni en el reconocimiento por los servicios prestados. 

Hace poco, nuestro amigo consultor se encontró en un acto con uno de los excompañeros que había salido de esta empresa y juntos se encontraron con el Director General de la empresa… al excompañero ni lo miró, en cambio con nuestro amigo se fundió en un abrazo. 

Y colorín colorado…

Los ordenadores siempre tienen razón.


Una de las actividades que habitualmente nos pasan de año en año cuando trabajamos en una empresa es la de pasar la revisión médica de la mutua de accidentes laborales.

Aunque mis riesgos laborales, en mayor medida, pasen por problemas posturales y de visión -por aquello de que trabajo delante de una pantalla- y en menor medida, de seguridad -léase secuestro o asesinato: ya hubo un miembro de mi equipo que afortunadamente pudo escapar de una tentativa de secuestro; una de las cláusulas más deprimentes del seguro que cubre mis desplazamientos laborales es la que se refiere a la repatriación del cuerpo- siempre es conveniente pasarla.

Así que recibí un mail de RRHH proponiéndome fecha y hora, y yo, inocente de mí, acepté pasarla -las revisiones son voluntarias- y rellené unos cuantos formularios, entre ellos uno en el que de mi propio puño y letra cumplimenté mi DNI y domicilio actual.

Pasaron los días y ayer era el día de la revisión, así que en un riguroso ayuno reglamentario me presenté en el local donde debía pasar la misma.

Me atendió una señora que, con ademán severo y tras recibir el formulario que contenía mi DNI y domicilio, me entregó el kit de recogida de orina y me dijo que cuando saliera del baño debía dirigirme a la zona de espera.

Obediente, cumplí sus instrucciones, hasta que...

-¿Sr. Pardo?
-¿Sí?
-Verá, Vd. no sale en la lista.
-¿Cómo?
-Que no sale en la lista. Voy a llamar a RRHH de su empresa para confirmar que Vd. debe estar aquí.
-Pues llame, de todos modos el formulario -dije, señalando al papel en cuestión- me lo dieron ellos y lo cumplimenté con ellos.
-Sí... no se preocupe Sr. Pardo, ya le diremos algo.

Pasaron 5 minutos.

Pasaron 10 minutos.

-¿Sr. Pardo?
-¿Sí?
-Ya sabemos por qué no ha salido en la lista.
-¿Ah, sí?
-Sí. Vd. se ha equivocado en su DNI y en su domicilio

Abrí mucho los ojos y la miré fijamente.

-¿Cómo?
-Sí. ¿Lo ve? -dijo ella, señalando en el papel, con gesto de triunfo.

Lo miré y la dirección y el DNI eran los correctos.

-Son correctos, señorita.
-¡Pues no puede ser! En la base de datos consta otra persona. Vd. debe estar equivocado. Vamos a hacer otra comprobación.

Intentando dominarme, salí de la zona de espera y fui a la de recepción.

Mientras tanto, la señorita en cuestión aporreaba el teclado con una alegría y ferocidad que me parecían impropias del momento.

-¿Lo ve? Vd. tiene que estar equivocado, pues en el ordenador con este DNI y domicilio me aparece Nieves Bxxxxx. ¿La conoce?

Ojiplático perdido, extraje mi cartera de la chaqueta y cogí el DNI, y acto seguido lo tiré encima de la mesa.

-Pues no. De nada. Tome mi DNI. Compruébelo.

La señorita tomó el DNI y lo miró con cara de fastidio; y me temí que me dijera: "su DNI está equivocado..."

Pero no.

Sin pedir disculpas, me dijo que recogiera mi DNI y volviera a la zona de espera.

Más tarde, ya en consulta, el médico -que por cierto, me prescribió un link- me confirmó que es un problema del sistema de información y que no soy el primer caso...

El ordenador no siempre tiene la razón.

Electromedicina 2.0.


En la oficina, hace unos días, se acercó el Director de Marketing y Comunicación de Costaisa -la empresa donde presto mis servicios profesionales- Francisco Araújo, y me preguntó sobre la posibilidad de preparar una ponencia para el X Congreso de la SEEIC, en Barcelona. 

Mi respuesta fue afirmativa y acordamos muy rápidamente que la ponencia se llamaría "Electromedicina 2.0". 

Uno de los retos ante cualquier colectivo profesional es cómo "vender" el 2.0 aclarando en qué les puede beneficiar el uso de redes sociales circunscritas a su ámbito de actuación, y es que hay un gran potencial por descubrir, sobre todo en el ámbito de la electromedicina y la gestión del conocimiento, dado que este tipo de gestores cuando se implementan en un centro se usan fundamentalmente para uso clínico y de investigación, pero otras áreas de soporte quedan apartadas / relegadas -táchese lo que no proceda- con lo que los beneficios de montar una red social -usando herramientas como Ning- como repositorio de conocimiento de bajo coste, son enormes. 

Así que tras ubicar al auditorio sobre los fundamentos sociológicos en los que se basan las redes sociales -aquellos conceptos tan queridos por mí sobre tribus y afinidades- y tras hablar de algunas de ellas comerciales, situé un par de ejemplos, uno de otro sector -automoción- y otro centrado en el ámbito electromedicina. 

Debo decir que en el turno de preguntas, salieron conceptos como la reputación digital y la gestión de crisis, si hay agotamiento en cuanto a redes sociales, trolls, los límites de las redes -nunca publiques nada que pueda avergonzar a tu madre o a tus hijos- entre otras.


Los comentarios que he recibido -tanto en público como en privado- han sido muy favorables, con lo que el esfuerzo -tuve que hacer literalmente "el pino" con la agenda para poder asistir- ha valido la pena. 

Y aquí tenéis las slides de la ponencia.

 

Espero que disfrutéis tanto de ellas como yo lo he hecho preparándolas.

Spam sanitario.

Hoy voy a hablaros de mi libro... bueno, de mi libro no, de mi blog.

Me ha dado muchas satisfacciones y al-gún que otro disgusto, pero por lo que a mi respecta alimentarlo es una actividad enorme-mente enriquecedora para mí.

Cuando puedo publico posts, a menudo me leéis, y alguna vez me dejáis algún comentario; puedo deciros, por ejemplo, que gracias al blog me han llegado propuestas de trabajo, y a través del mail del blog a veces, algunos de vosotros, me hacéis llegar vuestras inquietudes, comentarios que inducen a la reflexión, algunos otros que son claro exponente de la “blogosfera sanitaria rosa” -incluso alguna proposición sentimental que guardaré en el mayor de los secretos-, y... spam.

Pero no spam de cualquier clase, no: spam generado por agencias de publicidad del sector sanitario. 

Teniendo en cuenta que soy informático, que ni de lejos soy prescriptor pasivo, que no soy un e-paciente, y con una capacidad de influencia muy limitada, me sorprende que me envíen mails pregonando las bondades de determinados principios activos, de determinadas técnicas quirúrgicas, que me inviten a visitar laboratorios y pueda comer con sus directivos por ser un bloguero del sector, o que determinadas aseguradoras, como pasó con una hace pocos meses, me envíen primero un mail invitándome a hablar de las bondades de un pretendido canal 2.0 para que a la semana siguiente reciba otro presionándome “porque cómo era posible que no hubiera publicado nada sobre ellos”; y todo ello teniendo en cuenta que normalmente este tipo de mails los envío directamente a la papelera y no generan ningún tipo de respuesta.

Me sorprende que la industria, en una coyuntura difícil y con una necesidad perentoria de afinar “target” para mejorar resultados, que de per se ya son exiguos, contrate agencias de publicidad que no tengan claro quién es el receptor potencial de su publicidad, y cuyo único valor diferencial sea tomar la lista de blogs que se mantiene en Somos Medicina o en Wikisanidad, y no importa si nuestra profesión es informático, capellán, administrativo o de seguridad, recibamos indiscriminadamente este bombardeo de mails que poco aportan y sólo inducen a la confusión.

Aparte del pequeño detalle de que está sancionada la publicidad de principios activos “direct to consumer” -insisto, no soy un clínico prescriptor- en territorio español, le rogaría a quien me haya seleccionado para ser objeto de spam -porque para mí este correo es spam y las agencias de publicidad de origen son de todo menos profesionales- que me eliminara de una vez de sus listas.

Y no digo más.

¡Papá, quiero una Blackberry!

Esto es lo que me dijo mi hija de 9 años hace unas dos semanas. 

Le pregunté porqué necesitaba una Blackberry. Me respondió que una niña de su clase llevaba una a escondidas. Le dije que tendría un smartphone cuando ella pudiera pagarse su consumo de voz y datos, pero que mientras tanto, no lo necesitaba.

Añadí que llegado el caso, no hablaríamos de Blackberry, sino de iPhone o Android...

Esta conversación que tuve con Júlia estoy seguro que se repite, de una manera u otra, en muchos hogares españoles con menores pre-adolescentes o adolescentes.

Siguiendo con el hilo del Programa de Protección de Princesas, nos enfrentamos con un reto nuevo: dispositivos que se pueden llevar en el bolsillo o en el bolso, con conexión a Internet, con apps de redes sociales, cámaras de fotos, email, navegador de Internet... ¿cómo protegerles?

Esto es lo que escribí ayer por la noche, en el que mi estado de ánimo era que "hay un síntoma, tenemos que empezar a estudiar la respuesta: sin prisa pero sin pausa"; esta mañana el síntoma ha pasado a estado de emergencia.

Esta mañana me llamaba mi ex-pareja, alarmada, porque en el teléfono de mi ex-suegro, un Nokia 5800, se habían recibido unos SMS premium de una empresa en los que se iban a cargar una cantidad inferior a 10€ en el recibo del teléfono, al mismo tiempo que otro SMS, éste de Orange, advirtiendo que se había contratado un servicio Premium.

Tras unas preguntas en las que dejé claro que estos SMS Premium habían llegado porque alguien había hecho alguna acción y no había sido casualidad, mi ex-pareja interroga a mi ex-suegro y él afirma que no hizo nada... al final descubren que fue mi hija mayor: aprovechando un descuido de mis suegros, cogió el móvil, usó la navegación por Internet, llegó hasta una página de juegos, le pidieron el número de móvil, aceptó la inscripción... y el resto os lo podéis fácilmente imaginar.

He contactado con Orange para el bloqueo del acceso a todos los servicios Premium, y me han dado también la opción de establecer una contraseña, privada entre Orange y yo, para que nadie tenga la tentación de hacerse pasar por mí y levantar el bloqueo. Desconozco si los otros operadores móviles españoles tienen un programa similar de protección adicional por contraseña para evitar suplantaciones.

Por otro lado, ya he comunicado a mi ex-pareja que deben tener los móviles bloqueados y siempre controlados.

Después del "susto", comprenderéis fácilmente que esté hipermotivado para cerrar el círculo de la protección de mis hijas.

Bien, pongamos manos a la obra.

Proteger un smartphone o una tablet no es algo que se pueda tomar a la ligera, pues al igual que un ordenador, también tienen sus usos educativos que no podemos despreciar, usos como los que apunta este estupendo artículo, "A Is for App: How Smartphones, Handheld Computers Sparked an Educational Revolution".

Para comenzar, os recomiendo la lectura del "Estudio sobre hábitos seguros en el uso de smartphones por los niños y adolescentes españoles" de noviembre de 2011, realizado por INTECO a través del Observatorio de la Seguridad de la Información y Orange.

Otro tema interesante a tener en cuenta en cuanto al acceso del menor a la telefonía móvil es el tiempo de exposición a la radiofrecuencia generada por el mismo, y es que aunque no existe una evidencia científica clara de los efectos nocivos del uso de teléfonos móviles sobre el cuerpo humano -de hecho, la OMS actualmente equipara el riesgo del uso de un teléfono móvil al de tomar café o respirar los humos generados por el tráfico de automóviles-, en julio de 2011 el gobierno británico, tal como se publicó en NHS Choices en noviembre de 2011, recomendaba que los menores de 16 años sólo deberían usar los móviles para llamadas importantes y por periodos cortos de tiempo.

Vistos los preliminares, describamos los escenarios que contemplaremos en este post.

Los sistemas operativos (SO) dominantes en el mercado español de smartphones son actualmente:
  • Android
  • iOS (iPhone / iPad)
  • Blackberry
Existen otros sistemas operativos presentes pero de uso minoritario como pueden ser Symbian o WindowsPhone / WindowsMobile. De estos no hablaré, básicamente porque en la población "de riesgo" se aprecian mayoritariamente dispositivos de los tres SO mencionados al inicio.

Android
Para Android existen toda una serie de Apps de control parental en Google Play (el antiguo Android Market): para mí la más interesante de todas es MobileMinder, que incluye entre sus prestaciones el uso de GPS para saber dónde esta el menor, el control de las apps de chat, los sitios web que visita, si ha visto porno o bien ha recibido fotos de contenido explícito... y lo mejor de todo es que está bien valorada por los usuarios y es gratis.

iOS
Es el único sistema operativo de móvil que lleva integrado de manera nativa funcionalidades de control parental. En este artículo de Apple se especifica cuál es el alcance de la protección, y en esta discusión de foro, se especifica cómo se activa la protección. 

Probablemente existan Apps que brinden más funcionalidad en la iTunesStore (a las 23:25 del día 16 de marzo, sólo hay 6 apps para iPhone y 6 para iPad que sean compatibles con la búsqueda "Parental control").

Blackberry 
Quizás de los tres SO es el que menos apps y características de control parental tiene; no obstante, existe por ejemplo Mobile Spy o PhoneSheriff.

De PhoneSherif cabe decir que existen versiones también para Android, iOS, Symbian y WindowsPhone.

Conclusión
Hemos hablado en este post y en el anterior de tecnología, pero la mejor protección es que el menor adquiera criterio, y que el uso de estas soluciones se haga de un modo gradual y sin ser excesivamente intervencionista. 

La mejor protección se compone de la razón y el diálogo.


P.D.: Aclaración: puede parecer raro al ser yo un padre divorciado, pero es que las líneas de móvil de mi ex-suegro y de mi ex-pareja siguen a mi nombre. :-)

Programa de protección de princesas.

Hoy, a través del Twitter del Hospital de Nens de Barcelona, he leído este post del Dr. Santiago García-Tornel, sobre los peligros del Grooming, el cual me ha llamado poderosamente la atención, primero porque soy padre de dos niñas, y después, porque soy informático.

Debo decir que aunque las recomendaciones que hace el Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil son muy buenas y recomendables -los ordenadores en zonas comunes y nunca en la habitación del menor- también cabe decir que aunque se mantengan los equipos informáticos en zonas comunes, no siempre los padres pueden estar presentes cuando el menor accede a la máquina. Siempre habrá un trabajo, una búsqueda en la Wikipedia, fotos... y nosotros, los padres, tendremos que atender a nuestras obligaciones diarias. 

Si, por poner un ejemplo, el horario de la pareja está desequilibrado, de tal modo que difícilmente coinciden los dos al mismo tiempo para ejercer la supervisión, la presión del adolescente cada vez será mayor y las razones legítimas que aportarán harán que relajen nuestra vigilancia; cosa que no podrían hacer de ninguna manera si la pareja está presente en el domicilio, pudiendo dividir tareas y dedicándose uno de ellos a supervisar.

Lamentablemente esto es cada vez más difícil, pues las condiciones laborales pueden hacer que conjugar los horarios de ambos sea harto complicado.

Tenemos otro caso, que es el colectivo single, separados y divorciados, familias monoparentales, que lo tienen francamente difícil para supervisar y por tanto deben apoyarse en el adolescente y hacer un voto de confianza.

En mi caso, soy single, padre divorciado de dos niñas de 9 y 7 años; mi ex-pareja tiene unas habilidades digitales muy básicas -como un porcentaje muy elevado de la población, no lo olvidemos-, superadas de lejos por las habilidades de la hija mayor; ellas viven con su madre a 70 Km. de distancia de donde resido yo.

Esto complica las cosas, así que tras acordarlo con mi ex-pareja, he establecido un sistema de protección que me permite hacerme cargo a distancia de la protección de mis hijas, pudiendo monitorizar qué descargan, con quién se comunican sea email o chat, a qué páginas acceden, qué contenidos visionan, y a qué juegos juegan, pudiendo limitar su acceso ya sea por la edad declarada del juego o sencillamente negar la posibilidad de juegos; también es posible establecer en base diaria las franjas horarias en la que se permite el uso del ordenador.

Existen en el mercado soluciones comerciales de seguridad informática, como puedan ser las de Norton, Kaspersky o McAfee -por decir tres nombres, hay muchas más-, cuyos precios de partida van desde los 50€ -aproximadamente- hasta los 100€, y que necesitan de actualización constante, que suele estar incluida en el precio de compra por un periodo mínimo de un año, pudiendo hacer renovaciones sucesivas. 

A quién le pueda parecer excesivo pagar por la renovación de un programa de seguridad informático, le recomiendo que piense en ello como un seguro, el cual le brindará una protección efectiva contra malware y protegerá fotos, vídeos, imágenes... y a nuestros hijos.

Cabe considerar los efectos de la crisis; cabe considerar que muchas familias tienen pocos ingresos, y que tener 50€ más o menos en la cuenta corriente puede marcar la diferencia, así que os hablaré de alternativas gratuitas.

En el mercado español hay dos sistemas operativos dominantes para ordenadores de sobremesa o portátiles, de uso doméstico:
  • La familia de sistemas operativos Windows
  • La familia de sistemas operativos MacOSX de Apple

Windows
La solución para Windows -es la solución que he aplicado para mis hijas- sólo funciona con Windows7 y es la Protección Infantil de Windows Live, que pueden estar unidas a la suite de seguridad de Microsoft -también gratuita- Security Essentials.

Para ello el miembro de la pareja (o ex-pareja) o ambos, que se hagan responsables de la gestión del sistema de protección, deben tener obligatoriamente cuentas de Windows Live, como puede ser una cuenta de mail de Hotmail, MSN o Live, y que será también la cuenta donde recibiremos avisos y notificaciones.

No debe importarnos el crear estas cuentas si no las tenemos: pueden ser redireccionadas hacia cuentas de mail de otros gestores de correo como GMail o Yahoo!, con lo que recibiremos las notificaciones en un único punto.

Debemos descargar en el ordenador un software específico desde el link del site de Protección Infantil, y luego seguir estas instrucciones paso a paso

Cuando acabemos, nuestros hijos estarán en supervisión constante; no importa dónde estemos, a través de un navegador web podremos monitorizar el uso que hacen del ordenador.

Nota importante: el único navegador que debería estar instalado en dicho equipo es el Internet Explorer. Y sobre todo, nunca ceda su contraseña a su hijo. Cámbiela a menudo. Haga que sea difícil de recordar: números, letras mayúsculas y minúsculas mezcladas... recuerde que desde su web de supervisión y monitorización, sin tocar el equipo del adolescente, desde otro ordenador, desde el despacho, puede dar y revocar permisos. 

Apple MacOSX
Aunque me cuesta un poco pensar en que haya muchos niños y adolescentes en España que usen un Mac -y lo digo sin ánimo de ofender a nadie, pero una barrera para su uso es su elevado precio-, haberlos haylos, y en esta ocasión, aunque existe software específico para ello, mostraré algunas alternativas gratuitas, basadas en que el propio sistema operativo ya lleva integrado lo necesario para una protección eficaz. 

Apple, en su área de soporte, nos brinda estas instrucciones de configuración. 

También tenemos información en otras web sobre cómo proteger nuestro equipo Snow Leopard o Leopard

En última instancia, si tenemos una Apple Store en nuestra población de residencia, el personal de la misma suele atender preguntas sobre éstas y otras cuestiones referentes a la configuración de MacOSX.  

Conclusión
Siguiendo estas instrucciones ya podemos tener una protección razonable para los ordenadores de nuestros hijos, aunque desgraciadamente no son los únicos dispositivos con acceso a Internet que tiene a su alcance, también existen los smartphones y las tablets. 

En el próximo post explicaré como brindar una protección suficiente en estos dispositivos móviles.

Los clínicos son de Venus y los informáticos de Marte.

Esta historia empieza hace ya casi un mes cuando en el blog SobreviviRRHHé! se publica ”Empatía informática”, una entrada en la que se comentaba la posibilidad de que un programa informático pudiera enseñarnos algo tan intrínseco a la naturaleza humana como la empatía.

Aquella entrada generó  un comentario, y aquel comentario hoy se ha convertido en esto que hoy podéis leer aquí.

Retomando el hilo de aquel post, si a la empatía, añadimos a la coctelera de las emociones humanas dos colectivos profesionales tan diferentes, y al mismo tiempo, tan cercanos, como profesionales sanitarios y profesionales de las tecnologías de la información (TIC), debemos andar con los pies de plomo pues hay un recelo entre ambos colectivos sólo justificado por el desconocimiento que hay entre ellos. Y es que, no nos engañemos, la capilaridad de las TIC es tal que en estos momentos llegan a todos los rincones “profesionales” sin excepción. 

La realidad es que en general se asocia la implantación de una solución TIC a una mayor eficiencia y también, a una mayor eficacia, de los procesos productivos de una organización, pero también, en ciertos colectivos, aparece lo que en su momento Isaac Asimov, en su serie de textos sobre los robots, denominó muy acertadamente “el complejo de Frankenstein”. Y este complejo, mal gestionado, puede desembocar en fracaso, aunque implantemos el mejor sistema de información del mundo. Es igual.

En nuestro sector, también es así.

Resumiendo, si hay un factor común en cualquier fracaso de un sistema de información en los años que llevamos trabajando en informática, quizás éste sería el rechazo de los usuarios al sistema de información.

Como indica Scott Morton y otros autores, como Shoshana Zuboff, la aplicación de las TIC ha evolucionado (y seguirá evolucionando) a través de tres estadios:

1. Automatización del trabajo
2. Gestión de la información
3. Transformación del modelo de negocio o de operación

El problema es que muchas veces estos estadios funcionan como la pirámide de Maslow: No es posible conseguir el nivel 2 sin haber asegurado el nivel 1 ni el 3 sin haber puesto a punto antes los niveles 1 y 2.

A esto se une un abordaje incompleto (siendo “elegante”) de la complejidad de los sistemas de información abordados. En el libro Information Paradox que pueden descargar aquí, John Thorp identifica 4 dimensiones para evaluar para la complejidad de las TI:

1. Linkage o relación entre el esfuerzo a dedicar en nuevos sistemas de información y el retorno esperado
2. Reach o la representatividad del conjunto de usuarios que participa (tanto verticalmente en la cadena de mando como horizontalmente en la cadena de valor) en definir el nuevo sistema de información
3. People o cuál es el valor que el nuevo sistema de información aporta a cada miembro de la organización (Esto es, porqué tendrían que apoyarlo)
4. Time o el compromiso progresivo de los recursos, la toma de riesgos poco a poco, y la medición progresiva del retorno, es decir, evitar tener que hacer desembarcos de Normandía para un objetivo desconocido o no compartido por toda la organización.

Bien, en este contexto nos adentramos en la empatía informático-profesional sanitario: Muchas veces éstos últimos ven a los informáticos como el culpable de todos sus males cuando son simples mensajeros, y los primeros ven a los profesionales sanitarios como que disfrutan boicoteando los nuevos sistemas cuando en realidad lo que les preocupa es cómo éste les va a facilitar la atención a los pacientes o la toma de decisiones.

Adjuntamos algunas posibles causas de esta situación para que podáis identificarlas (esto no es un diagnóstico diferencial, aquí es posible marcar varias respuestas):

a. La empresa proveedora ha sido víctima de el síndrome “Ve programando el software que el mes que viene ya te diré qué es lo que quiero exactamente”. Más información aquí.
b. La entidad contratante ha sido víctima de un recorte presupuestario considerable para su proyecto sin modificar (o modificando al alza) los requisitos. Nadie da duros a cuatro pesetas (en euros ya nos podemos hacer una idea)
c. Ni la empresa proveedora ni la organización que contrata han evaluado bien (ya hemos dichos que queremos ser “elegantes”) la complejidad del sistema de información que pretenden implantar y por tanto tampoco qué beneficios aporta a los usuarios. Houston tenemos un problema.

Resumiendo:

Por favor señores profesionales sanitarios, no pongan esa cara cuando un paciente que acude a consulta les responde que es informático cuando le realizan la anamnesis.

Por favor, señores informáticos, tengan en cuenta que detrás de un profesional sanitario cabreado con su sistema de información siempre se esconde alguna petición útil para incorporar en próximas versiones y hacernos todos la vida más fácil.

Autor:
Juan Carlos Muria (@juancarlosmt)

Colaboradores:
Rafael Pardo (@RPardo1)
Iñaki González (@goroji)

TEDxAndorralaVella

A finales de junio de 2011, un sábado si no recuerdo mal, recibí un mensaje de mi amiga Pilar Zúñiga, en el que me pedía si conocía a algún profesional del sector sanitario que pudiese explicar historias de sanidad, pero no desde un punto de vista técnico o científico sino desde un punto de vista humano... también me dijo que podía ser yo quién explicase ese tipo de historias.

Pilar es curator de TEDxAndorralaVella.

Por supuesto, acepté, y envié una propuesta de TEDTalk, junto con links al blog y a vídeos y audios de algunas presentaciones que hice en el pasado.

La noche del 6 de julio de 2011, mientras cenábamos en Barcelona con ePatient Dave, cuyo vídeo "Let the patients help" que recoge su intervención en TEDxMaastricht ha generado centenares de miles de visionados, en Andorra el comité organizador de TEDxAndorralaVella dió luz verde a mi participación en el evento, que se celebrará el 20 de octubre.

A partir de ahí recabé la ayuda de mis grandes amigas y expertas comunicadoras Montse Carrasco y Mercè Bonjorn, creando un Team TEDxAnd para preparar mi intervención, esto es, discurso, slides, vestuario, mise en scène... su ayuda ha sido decisiva y ellas, desde sus respectivos blog, os podrán dar más claves sobre cómo se prepara una TEDTalk.

A día de hoy, está ya todo preparado, a falta de algún retoque y de los ensayos: cronometraje, gestos, miradas, movimientos sobre el escenario...

Como ya es habitual, para adquirir el carácter necesario para transmitir la emoción al público, he creado una lista Spotify con la música que escucharé en las horas previas al evento.

Por otro lado, está previsto que haya streaming y grabación del video de la intervención... y de momento, hasta aquí puedo leer.

One more thing...

La TEDTalk se llamará "La magia de un abrazo".

Enjoy it!

Acoso.

Algunas veces, en un ejercicio que podría fácilmente tacharse de narcisista, releo alguno de mis posts. 

He escrito sobre tantos temas que muchas veces, a partir de alguna información que me acaba de llegar, aquello que escribí hace un tiempo me sirve como punto de partida para reformular una determinada idea o concepto.

Ayer estuve revisando "El visitador médico del futuro", un post muy especial, y en el que como introducción al concepto que queria ilustrar mencioné un relato de verano de Julio Mayol.

En este relato se desarrolla un ejercicio de "fast seduction" en un entorno professional y que a tenor de lo leído, es consentido por ambas partes hasta que una de ellas declara que es "big pharma". Aunque no venga a cuento, la descripción del lugar donde transcurre la acción del relato me recuerda poderosamente a un evento que tuvo lugar en un sitio idéntico al descrito, en el que yo estuve, así que cabe la posibilidad de que llegara a pasar... :-)

Y es que el relato muestra una realidad, que es que en entorno profesional se pueden llegar a producir relaciones más personales, en las que las dos partes, se conocen, poco a poco entran en la dinámica de galanteo y flirt, y quién sabe cuál puede ser el final. ;-)

En estos casos es mejor fijarse en el viaje y no pensar en cómo acabará; pero también sucede en que hay una de las partes que preferiría tener una relación más personal mientras que la otra parte prefiere no pasar del profesional; afortunadamente la mayoría de las veces la parte que persigue un nuevo nivel de relación reconoce los signos, y como dije en uno de mis post más leídos -ha generado el 70% de las visitas a mi blog desde 2008-, "no es no."

Desgraciadamente hay una minoría que insiste, sin darse por aludid@ o vencid@...

También os explicaré un relato.

P. es un business senior consultant, especializado en eHealth. Trabaja en una multinacional, y lo envían a un centro hospitalario de referencia para un trabajo de consultoría estratégica. P. es culto, inteligente, empático y amable, con un sentido del humor entre irónico y sarcástico.

La dirección del centro le asigna como interlocutor a M., médico, ejecutiva, madura, culta, inteligente y... atractiva.

Empiezan a trabajar juntos y M., a las pocas sesiones, empieza a lanzar indirectas a P. Él prefiere no darse por enterado y sigue realizando su trabajo con la máxima profesionalidad.

Un día M. lo llama a su despacho, P. entra y ella cierra la puerta tras él.

Ella le pide que se siente, e inicia la conversación con un tema que tiene relación con el trabajo.

Él le contesta, muy profesional.

M. le dice que le gusta las cosas que P. dice y cómo las dice, y le pregunta si no le gustaría trabajar con ella.

Él le contesta que prefiere trabajar en una empresa antes que en un hospital, mientras piensa desesperadamente cómo puede salir de allí, así que balbucea una excusa, se levanta y se dispone a salir.

Ella se levanta a su vez, se interpone entre él y la puerta, y mirándole fijamente a los ojos, empieza a gemir. 

P. queda paralizado de terror.

M. sigue sin dejar de gemir, mirándolo provocativamente, da la vuelta, comiéndoselo con los ojos, repasándolo lentamente de arriba a abajo.

P., muy nervioso, apenas atina a coger el picaporte de aquel despacho y salir. 

P. aún no lo sabe, pero su carrera en aquella empresa se acaba de terminar. 

P. habla por teléfono con su superior inmediato y le pide una entrevista urgente en la sede de la empresa.

A la mañana siguiente, P. le explica a su jefe lo sucedido, y el jefe, con una sonrisa, le dice "que se relaje y disfrute". P. no puede dar crédito a sus oídos.

Vuelve al hospital, pero aprecia un cambio en M.: dónde antes había facilidades, ahora hay oposición; dónde antes había parabienes, ahora hay quejas; hasta que un buen día P. es retirado del proyecto a instancias del cliente.

A los pocos meses, P. se ve obligado a abandonar la empresa para la que trabajaba. El proyecto siguió.

Es una historia real. 

Recortes.

En estos días se leen noticias que ponen de los nervios a los profesionales: desde la optimización de servicios, hasta cierre de plantas y servicios o despidos más o menos masivos... día sí y día también se habla de centros que tienen dificultades, rumores sobre expedientes de regulación de empleo, procesos concursales... no es el mejor ambiente para desarrollar las actividades que se llevan a cabo diariamente en los centros asistenciales.

Y sin embargo, aún entendiendo las razones del ajuste y aplaudiendo algunas iniciativas y denostando muchas otras, me llama poderosamente la atención que hay parcelas que requerirían ser ajustadas y en cambio, no parece haber una gran voluntad de tocarlas.

Así pues, lo primero, sería intentar, parafraseando al gran Johann Cruyff, "poner el dinero en el campo", y esto significa mantener e incluso potenciar el área asistencial en detrimento de la fuerza administrativa. 

Es escandaloso, y se repite en diferentes CCAA, sin importar el color político que la adorne, que en las consejerías de sanidad existan estructuras que en el mejor de los casos están duplicadas, y en algún caso, hasta triplicadas.

También llama la atención que en aras de economía se potencien los llamados "acuerdos estratégicos" para compartir servicios entre centros, pero en cambio no haya una política centralizada de compras, con lo que no se pueden obtener economías de escala.

Se habla mucho del gasto farmacéutico y se "aprieta" de iure a los laboratorios, estableciendo rebajas por decreto, esperando reducir márgenes, pero en cambio poco se habla de prótesis quirúrgicas, cuyas empresas en general han usado tácticas similares a la de la industria pharma, con márgenes considerables, y que quizás debieran merecer mayor atención por parte de la administración, para conseguir mejores precios o incluso, fijarlos por decreto.

En un afán populista, se han dispersado equipos y servicios de alta tecnología en áreas poco pobladas, y que de modo "peer-reviewed" se revelan infrautilizados, cuando a lo mejor es posible invertir en helipuertos situados estratégicamente, y que los pacientes que requieran de esos servicios super especializados sean trasladados en vuelo a un hospital de referencia.

No se despliegan más servicios de telemedicina porque falta un marco regulatorio específico; y estos servicios, correctamente usados y desplegados pueden ser un factor de ahorro, como por ejemplo ha puesto de relieve el ICO acelerando el alta de los pacientes trasplantados de médula ósea, reduciendo los días de estancia, con lo que se consigue una mayor rotación de los pacientes, y reducir de pasada el número de infecciones hospitalarias por el menor número de días en el hospital.

Alejar a los pacientes de los hospitales, los lugares más insanos del mundo, es también un factor de ahorro, pero pasa necesariamente por potenciar y empoderar a los equipos de AP, en la línea de "Liberating the NHS"... y pivotando la atención de tal modo que los crónicos entren en un circuito de atención especial, usando algoritmos de riesgo predictivo para identificar aquellos que en el periodo de un año pudieran necesitar de un ingreso hospitalario; en el NHS, desde que se aplican dichos algoritmos, ha representado un ahorro de 2700 millones de libras esterlinas al año.

El verdadero ahorro no estriba en el despido de más o menos profesionales; el verdadero ahorro estriba en la búsqueda de la eficiencia sin compromiso: si somos eficaces practicaremos una medicina de calidad, y la medicina de calidad a medio plazo es barata.

Presentación en el FòrumCIS.

Hoy, en el transcurso del FòrumCIS, he explicado la metodología LivingLabs aplicada al ámbito de la salud.

Desgraciadamente, no ha habido streaming, y creo que tampoco ninguna foto.

Hablar de LivingLabs en salud es hablar sobre todo de colaboración, de equipos multidisciplinares, de peer-to-peer, de la espiral de la madurez de desarrollo, tanto de fuera a dentro (producto o servicio nuevo) como de dentro a fuera (producto o servicio ya existente).

Hacer énfasis en no dar nada por sabido, en preguntar al usuario no tan sólo lo que necesita sino lo que desea y medir el GAP, las técnicas de "interrogatorio" para llegar a descubrir cual es la aspiración real de los usuarios son parte de la metodología, siempre pensando en clave innovación 360º: cualquier actor de la cadena de valor sanitaria puede ser origen de innovación.

Espero que disfrutéis de la presentación tanto como yo al confeccionarla. :-)

Los límites de la digitalización.


La verdad es que visto desde un punto de vista de médico, el razonamiento es impecable.

A mí, como profesional de la informática retirado de la primera línea de fuego, me gustaría ahondar un poco más.

En primer lugar decir que tanto el diseño como usabilidad de los sistemas de información sanitarios existentes en nuestro país dejan mucho que desear, y que desde el punto de vista de interfaz humana, están más cerca de los diseños de los años 80 que no lo que se estila en el año 2011... y no es un problema de presentar la información en modo carácter o con ventanas... es mucho más profundo.

No es un problema de que sólo es A o B, sólo 0 y 1... existe la lógica difusa, existen los thesaurus, y existe sobre todo el diálogo...

Desgraciadamente, en nuestro país, existen multitud de sistemas de información clínicos "tocho": poco amigables, poco usables, áridos, farragosos...

Encontrar el equilibrio entre lo requerido por la administración sanitaria con propósito estadístico, de control de gestión o de usabilidad no está reñido con diseños de HCE que realmente tengan al profesional en mente.

Así pues, se evitarían casos en que tras una inversión multimillonaria en euros en HCE los profesionales acaban volviendo al procesador de texto y al papel.

Además, cuando por consenso, en el seno de una comisión de documentación clínica, se decide que en la historia clínica se registra (o deja de registrar) cualquier ítem, la modificación y adecuación de la historia clínica electrónica no debiera ser más compleja ni más cara que la petición a la imprenta de formularios.

Y este punto es vital, porque el registro clínico es algo vivo, adaptable, es LA herramienta, el punto de referencia para poder tratar eficazmente a un paciente.

Poder dibujar, no verse coartado por una serie de campos desplegables con valores fijos, o que el sistema de modo subyacente pueda encontrar la información necesaria sin restringir la capacidad del profesional de poder desarrollar y anotar un curso clínico, son algunos de los retos que hoy día tienen los diseñadores de sistemas de información clínicos, aparte de las interoperabilidades que se puedan exigir tanto con sistemas departamentales (Laboratorio, Imagen, Farmacia o sistemas de telemedicina), como con sistemas de Historia Clínica Regional (como el SGP de Aragón o HCCC de Catalunya), la del SNS o el framework de epSOS.

Combinaciones de thesaurus local con thesaurus sistematizados de ámbito global, como puede ser UMLS, unido a mecanismos de búsqueda semántica en el curso clínico, pueden ayudar tanto a los documentalistas del hospital como mejorar el nivel de definición de búsqueda cuando se hace algún tipo de estudio epidemiológico, uso de terminologías como las de SNOMED-CT... es una aproximación más racional al balance entre las necesidades del gestor y las del clínico.

El problema no es digitalizar o no: el problema es que lo que digitalizamos lo hacemos con recursos técnicos obsoletos, desde un diseño que tiene en mente al gestor y no al profesional.

El problema es que además, cada vez los repositorios clínicos "as is" son mucho más que un archivo longitudinal de historias clínicas... estos repositorios son los depositarios del conocimiento de la organización.

Así pues, hay que ir mucho más allá en cuanto al registro estructurado de la información tal cual se entiende hoy día: debemos empezar a pensar en arquetipos, pues tan importante es la información absoluta que recogemos, como el contexto en que es recogida... tan importante es conocer los valores TAM y TAm del paciente como el instrumento con el que se realiza dicha medida, y si el paciente estaba de pie, sentado, incorporado o estirado, por poner un ejemplo sencillo... normas como la EN/ISO13606 ya nos marcan un camino a seguir en este caso.

Y aún así y todo, quedarán islas, áreas donde no puede llegar la digitalización porque el coste y la usabilidad la descartan... quedaran las hojas de cálculo y los documentos de texto, así que también el repositorio debe tener cabida para subir esta documentación clínica en un formato documento, esto es, que no se pueda modificar una vez emitido.

Hay otro pequeño detalle, no despreciable precisamente: aquí es costumbre implantar los sistemas de información sanitarios sin una reingeniería de procesos previa, y no precisamente vista desde una óptica TIC... cuando los procesos subyacentes son ineficientes, cuando la redundancia campa por sus respetos, cuando se ejecutan las tareas "porque siempre se ha hecho así", sin mejor razón aparente, aplicar TIC sin optimización previa es hacer que la ineficiencia se ejecute más rápido, nada más; una eficaz reingeniería de procesos, organizativa y clínica evitaría más de un disgusto y haría que todos trabajaran de un modo más eficiente.

Estos son los límites de verdad... y falta mucho, muchísimo camino por recorrer, cierto.

Foto: Foto real de un fonendo digitalizado en uno de sus extremos. :-)